Pastor Cesar Castellanos D, Misión Carismática Internacional.

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.
Filipenses 3:12-14
ALGO EN QUE PENSAR
La historia dice que este hombre fracasó en los negocios y cayó en bancarrota en 1831. Fue derrotado para la Legislatura de 1832. Su prometida murió en 1835. Sufrió un colapso nervioso en 1836. Fue vencido en las elecciones de 1836 y en las parlamentarias de 1843, 1846, 1848 y 1855. No tuvo éxito en su aspiración a la Vicepresidencia en 1856, y en 1858 fue derrotado en las elecciones para el Senado. Este hombre obstinado fue Abraham Lincoln, elegido presidente de Estados Unidos en 1860. La lección es muy sencilla: sólo se fracasa cuando se deja de intentar
Empezar un nuevo año nos debe llenar de motivación, expectativa y nuevas fuerzas para proyectarnos en el propósito de Dios. Para extendernos a lo nuevo, es indispensable dejar atrás lo que ya se vivió, es necesario despojarse de lo viejo para llenarnos de los nuevos sueños que vienen a través de la Palabra de Dios, la cual es la fuente correcta que nos sacia y nos enseña el camino por el cual debemos andar.
Así que, puedes aprovechar las primicias de este 2018 para entrar en intimidad con el Señor, envolverte en Su gracia y amor, y puedas diseñar un año nuevo lleno de Su unción y bendición.
DESPÓJATE DE LO VIEJO
“Y nadie pone vino nuevo en cueros viejos. Pues el vino reventaría los cueros, y tanto el vino como los cueros se echarían a perder. El vino nuevo necesita cueros nuevos”. Marcos 2:22
¡Gracias a Dios por la Cruz! No hay duda que cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador y Señor de nuestras vidas, a través de nuestra fe en Él y en Su obra redentora en la Cruz del Calvario, sucede un intercambio divino. Pero esta revelación debe ser una experiencia integral, donde no solamente puedas dejar allí todo lo malo que había en tí sino que también puedas despojarte de cada experiencia tanto positiva como negativa vivida durante el año 2017.
Cuando te encuentras con la Cruz, esta experiencia te lleva a enfocar tu mirada en el Padre y en Sus promesas y te inspira a ser reflejo de Jesús en hábitos y en carácter. No puedes iniciar este año con un corazón todavía lleno de frustración, culpa, resentimiento y amargura, así que determina tener esa cita divina para recibir el descanso y la paz que sólo Jesús te puede dar.
LA PALABRA ES NUESTRA BRÚJULA
“Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida”. Juan 6:63
Si bien es cierto que es importante proyectar cada área de nuestra vida hacia todo lo que será este año, es más importante aún hacerlo basados en la Palabra de Dios.

Para que puedas experimentar bendición en este 2018 y todo lo que emprendas sea prosperado, deberás hacer de la Palabra tu fuente principal; de ella depende tu vida y tu futuro. Es a través de la Palabra que tu mente es renovada y eres dirigido al propósito de Dios.
DEPENDER DEL ESPÍRITU SANTO
Si buscas permanentemente que el poder del Espíritu Santo te cubra, recibirás la fuerza para hacer lo imposible. Depender de Su dirección no solo traerá una muralla de protección alrededor de tu vida sino que te llevará a cambiar tu perspectiva de las circunstancias y aprenderás a disfrutar cada día sabiendo que hay delante de ti 365 nuevas oportunidades para conquistar.
Determina este 2018 ser sensible y obediente a la voz del Espíritu Santo, de esta manera estarás en el lugar correcto, en el tiempo correcto y con las personas correctas.

Tomado de http://mci12.com/